viernes, noviembre 17, 2006

La Reivindicación

Qué hago con todas las emociones que me guardé,
Que nunca te dije, dime tú que hago,
Dímelo porque me estoy muriendo
En este silencio que me corroe desde los cimientos.
Tenía miedo ¿sabes? Tenía miedo de contártelo.
Quería que fuera como en las poesías,
Que fuera hermoso. Pero el sistema capitalista
Tiene nuestras mentes demasiado ocupadas
En ser y parecer. En consumir, en “ser” feliz.
Mientras yo me consumí en este amor
Que no te di. ¿De quién es la culpa?
Es mía, la culpa es mía, porque no te lo conté.
Y ojalá pudiera decirte, frente a tus ojos,
Frente a tus labios:
“En un beso te diré cuanto he callado”
Pero ya se le ocurrió a otro gallo.