
Está Roberto sentado y aparece Margarita, se sienta junto a Roberto en el sillón y comienzan a mirar a el mismo punto. El pelo de Margarita baila al son del viento. Está haciendo cada vez más frio. Margarita mira una pequeña mesa al costado, toma el vaso que hay sobre ella, bebe un sorbo. -Mmmm. Vodka Naranja. Que detallista eres Roberto- Margarita vuelve a dejar el vaso sobre la mesita de vidrio, que se estaba llenando de arena. Vuelve a enfocar su mirada en el horizonte. Se besan apasionadamente. -Margarita, ¿y si entramos?- Margarita se levanta del sillón que está en el medio de la playa y comienza a caminar por el borde costero. El agua humedece los pies de Margarita de vez en cuando y ella siente como si el sol se hubiese sumergido en el mar.